Search
Archive

You are currently browsing the archives for the Relatos Swingers category.

Archive for the ‘Relatos Swingers’ Category

Perra desobediente

Viernes, Septiembre 18th, 2009

Oigo el relato de los hechos y, sintiendo la ira poseerme, no puedo evitar soltarte un violento bofetón. Caes de espaldas y tu cabeza golpea contra la pared. Quedas tirada e inmóvil en el suelo, lloriqueando. Me has defraudado, sucia perra. Una vez más. Estúpida furcia desobediente. Me has insultado. Incluso en algo tan sencillo e inocente fallaste estrepitosamente. ¿Tan difícil era cumplir tu misión? Simplemente tenías que subir a un autobús, frotar tu vicioso coño penetrado por las bolas (¡que tan generosamente te regalé!), y excitarte con las miradas cargadas de deseo a tu alrededor hasta tener un orgasmo, vivir esa pequeña fantasía y luego venir a contármelo.

Nos habríamos excitado juntos con tus palabras y habríamos follado. Habría chupado tus tiernos pezones, comido el coño de esa manera tan intensa y profunda que tanto te gusta, mamando y chupándote el clítoris hasta hacer correrte gritando de placer, mientras tú me comías el rabo hasta los huevos, poniéndomelo bien duro, para seguidamente haberte taladrado el coño fuerte, cogiéndote desde atrás, como a una perra, de esa manera que tan fuertes y seguidos orgasmos te provoca. Luego me habría corrido sobre tu carita de furcia y visto resbalar sobre ella mi leche mientras tú la empujas con los dedos hacia tu boca para comerla. Pero no. Tú tenías que mamarle la polla al primer puerco que se te puso a tiro. ¡Incluso tragarte su repugnante esperma! Tenías que provocar a todos los tíos a tu alrededor, como la más guarra de todas las putas. Y dejarte follar por todos tus agujeros como la más perra de todas las rameras. En un autobús repleto de gente, un entorno en el que te hubiera sido fácil negarte y obtener ayuda en caso de no haberte podido defender por ti misma.

sumisa

(más…)

Seduciendo junto a mi marido

Domingo, Septiembre 6th, 2009

Mi nombre es Beatriz, y reconozco que soy un poco frívola, pero no lo considero una cosa mala, sino divertida, y no me siento culpable, el único culpable es mi marido, que creo que es el hombre más morboso del mundo, y poco a poco ha sabido convencerme de que esta vida es muy corta y hay que aprovecharla en todos los sentidos. Actualmente tengo treinta años, mi marido treinta y tres, y aunque él es muy sexy, yo le gano en eso, pues tengo un buen cuerpo que, sin tener medidas platónicas, tiene muy buenas formas, perfectas piernas, culito con forma de corazón y respingón, un pecho justo y aún duro, cinturita de avispa y unos grandes ojos azules.

Os voy a relatar una experiencia que tuvo lugar en el verano, en una Feria de Muestras en Madrid, a la que mi marido quería asistir por intereses de su empresa. Siempre hemos mantenido una vida sexual plena y muy activa y desde hace un tiempo fantaseábamos con la idea de introducir a alguien en una experiencia nueva, pero no nos habíamos planteado hacerlo realidad, solo eran fantasías que salían a relucir cuando hacíamos el amor, aunque yo sabía que él lo decía con todas las de la ley pues lo conozco a la perfección; si le gusta que me arregle sexy para salir por la noche, es porque le gusta que me miren y notarme excitada, por lo que no me extrañaba esa fijación que tenía de entregarme a otro. Ese viaje a Madrid que hice con él (algo inusual) realmente fue completo.

swinger

(más…)

Datos LSSI | Aviso Legal